Si ya has elegido el mejor traje de baño para tu cuerpo, desearas preservarlo durante tus vacaciones, y para otros veranos. Pues bien, debes saber que siempre es necesario tomarse algo de trabajo para hacerlo, es decir cuidarlo apropiadamente.
Aquí te decimos cómo:
1. No laves tu traje de baño a maquina, a menos que la etiqueta señale que es posible hacerlo. Pero jamás lo seques en un secador automático.
2. Lávalos siempre a mano y en agua fría, con jabón duro, todas las veces que sea posible, sobre todo después de haberlo llevado puesto, para sacarle las sales marinas, cloro, o los restos de bronceador. Si no se hace esto, se podrían destruir las fibras de expansión, con lo cual se romperán los hilos blancos de la superficie de la tela.
3. Cuélgalo para secarlo, pero cuidando que el sol no le pegue directamente, pues lo podría decolorar.
4. Antes de usar (o incluso comprar) el traje, verifica lo que dice la etiqueta. En algunos casos, los fabricantes recomiendan no usarlo en piletas de agua caliente.
5. Si es de nadar mucho, adquiere dos trajes de baño, para poder tener siempre uno seco mientras espera que el otro se seque. |