Los ladridos constantes e incontrolables de los perros pueden llegar a ser una verdadera pesadilla para los dueños y para los vecinos de los dueños convirtiéndose en un problema de convivencia; debes dar solución inmediata en cuanto detectes esta conducta indeseable en tu perro. ANTES de iniciar un "tratamiento" corrector tienes que identificar cuál es el motivo de esos ladridos. Los principales motivos son:
1.- Ladrido social.- El perro ladra como respuesta a los ladridos de otros perros o como parte del juego. La solución es incrementar el juego no vocal, por ejemplo, el lanzar una pelota o un juguete que ellos deben traer. Incrementar el ejercicio. Remover el estímulo del ladrido, es decir, separar unos perros de otros, si es necesario.
2.- Demanda de atención.- El perro se da cuenta de que sólo ladrando le hacen caso. La solución estriba en NO reforzar esa conducta, no acariciar cuando ladre, no le hables bonito, si es posible ignóralo y si no, el tono de voz es importante para regañarlo con sólo una o dos palabras, pues si utilizas más ya está consiguiendo lo que quiere: atención, lo cual refuerza el comportamiento que queremos evitar.
3.- Falta de ejercicio y distracción. El perro no desfoga su energía. La solución es relativamente sencilla: sacar a pasear al perro, por supuesto siempre con collar y correa. Algunos necesitarán únicamente la distracción que les da un pequeño paseo, otros necesitarán de la combinación del juego y un paseo largo que los "canse", y otros más exigirán dos o tres pequeños paseos al día.
4.- Ansiedad.- Hay estímulos específicos que provocan los ladridos, por ejemplo: ruidos o la separación de los dueños. Esto último MUY común, seguramente la causa no. 1 de los ladridos. La solución no es fácil, lleva mucho tiempo y paciencia. Debes identificar los detonadores e iniciar un proceso de desensibilización y condicionamiento contrario. Hay perros que ladran TODO el tiempo que sus dueños no están. Esto es lo más difícil de solucionar y requiere de la asesoría de un Médico Veterinario ETÓLOGO.
5.- Defensa territorial.- Los intrusos (ser humano o animal de cualquier tipo) que entran en el terriorio "propiedad" del perro o cerca de él son detonadores del ladrido. Solución: Bloqueo visual y/o auditivo del estímulo. A veces también se requiere de un proceso de desensibilización y re-acondicionamiento.
Los aparatos y collares antiladridos como solución:
Los aparatos antiladridos. Es el método más humano y eficaz. Los hay ultrasónicos (no audibles para el ser humano) y/o audibles. Su funcionamiento es sumamente sencillo. El ultrasonido se activa cada vez que el perro ladra, actuando como un distractor desagradable que el perro asocia poco a poco con el acto de ladrar y deja de hacerlo. Se puede usar como único método dependiendo de la causa de los ladridos. Hay ocasiones en que sólo será un adyuvante o complemento de una terapia especializada antiladridos.
Los collares de impulsos eléctricos.- "castigan" al perro cada vez que éste ladra. NO usar en casos de ansiedad por separación del dueño, la cual resulta ser la causa más común. También pueden utilizarse como adyuvante o complemento, siempre con precaución y bajo vigilancia.
Los collares de citronella.- liberan un spray de citronella no dañino pero sí desagradable y/o distractor para el perro. Se recomienda que se utilice este método junto con otros tratamientos antiladridos pues por sí solos son menos eficaces que otros métodos.
Otros collares.- ultrasonido combinado con impulsos eléctricos: su uso es el mismo que los collares que sólo aplican impulsos eléctricos.
ADEMÁS: Busca los clubes de entrenamiento y socialización de tu ciudad y recuerda que al comprar o adoptar un perro estás adquiriendo un compromiso que durará alrededor de 15 años. |