Una de las mayores decepciones que cotidianamente advertimos al recorrer Mercado Libre, es el descuido en el uso del lenguaje y por lo tanto de la forma en que nos dirigimos a nuestros prospectos. Escribir correctamente lo que queremos decir al ofrecer a la comunidad nuestros productos o servicios habla del respeto que tenemos hacia el consumidor así como de nuestra propia responsabilidad y educación al expresarnos.
UN SIMPLE VISTAZO
Así es, una mirada rápida a través de las publicaciones de ofertas que avistamos en Mercado Libre nos dan una clara idea del pobre panorama de nuestra educación: desde los más sencillos anuncios hasta las páginas ambiciosamente desarrolladas, de manera recurrente observamos una pésima y denigrada ortografía, el descuido para siquiera poner palabras completas, el uso equivocado de términos y conceptos o bien la incapacidad para estructurar frases siguiendo las más elementales reglas de sintaxis.
EL SIGNIFICADO DE ESCRIBIR CORRECTAMENTE
Tal como lo mencioné renglones arriba, nuestra escritura habla de nuestra educación. Ciertamente muchos se ?lavan las manos? aludiendo a las deficiencias del sistema educativo. Sin embargo, más allá de esa realidad, se observa una actitud de escasa responsabilidad en el uso, selección y estructuración de las palabras. Más allá de la cualidad dinámica del lenguaje, que lo asemeja a un organismo viviente y que como tal es lógico que se vaya transformando, observamos algo distinto: la baja estima de nuestra cultura y de nuestra riqueza de expresión, la denigración gratuita e inútil de nuestro medio básico de comunicación, de la palabra. Escribir correctamente expresa en cambio una forma responsable y comprometida para mejorar nuestra comunicación que valora ese increíble, indispensable y maravilloso recurso que es la palabra. Es una forma de mejorar nuestra calidad de relación, aunque ésta se inscriba únicamente en un propósito de intercambio comercial. Es una forma de valorar nuestra calidad de hispano hablantes de la que debemos estar fuertemente orgullosos.
UNA RIQUEZA QUE NO DEBEMOS DESPERDICIAR
Con la mayor facilidad nos aventuramos a adoptar palabras y modismos extranjeros, en especial los ?gabachos? y la situación se vuelve entre penosa y curiosa. Nuestro ?pochismo? nos quita identidad. Por tratar de cumplir con una moda, con un grupo social con el que nos desenvolvemos, nos vamos volviendo no menos que ridículos al emplear anglicismos (especialmente) a diestra y siniestra. Todavía no tenemos idea de cómo decir algo en español, cuando ya hicimos más pequeño nuestro mundo lingüístico apoyándonos en extranjerismos. Con la mayor facilidad y entreguismo nos sometemos a la tiranía lingüística que nos imponen nuestros vecinos al norte de la frontera. Shakespeare hubiese sido aún más maravilloso, expresivamente hablando, si hubiese tenido los recursos que nos da la lengua española.
ALGUNAS MÍNIMAS RECOMENDACIONES
Es muy sencillo mejorar lo que escribimos.
Como primer punto, realicemos una primera redacción en un programa que nos indique los posibles errores ortográficos. Esto es el caso de un programa como el Word de Office. Pero, ¡cuidado! No le creamos todo lo que indica ya que por ejemplo no reconoce equívocos. Si uso la palabra como y la uso para preguntar, la debo emplear con acento en la primera o (¿Cómo?) Si omito el acentro, Word nunca reconocerá el error. Por ello es importante tomar siempre con criterio y reserva las observaciones. Una vez terminado nuestro texto lo podemos copiar y pegar sin problema al formato HTML que nos ofrece Mercado Libre.
En segundo lugar, derivado de la recomendación anterior, lo menos que podemos hacer es tener un diccionario al lado. Digo, los hay desde 10 o 15 pesos y contienen lo más empleado. Y además, pueden usarse los servicios de diccionarios en Internet. Una buena idea es dar de alta en Mis Favoritos, a la página de la Real Academia Española que cuenta con un diccionario en línea (http://www.rae.es/).
Como tercera recomendación, LEAMOS lo que escribimos una vez que pensamos que hemos terminado. La mejor forma es leerlo en voz alta. Ello nos ayudará a detectar esas horribles fallas como letras omitidas, palabras que se quedaron pegadas, que se repitieron, etc.
LAS MAYÚSCULAS SÍ LLEVAN ACENTOS
Es una absoluta mentira aquella que reza que escribir con mayúsculas no requiere de acentos. No hay ninguna justificación o regla a este respecto. Es hacernos tontos el pensar que escribiendo en ?altas?, como dicen los diseñadores gráficos o los tipógrafos, nos exenta de hacer las cosas correctamente.
ACTITUD ANTE TODO
Como lo mencioné entre las primeras ideas: pongámosle aprecio a la buena expresión, respetemos a nuestros compradores y mejoremos (no degrademos) este maravilloso recurso de la comunicación que se llama lenguaje y, por más idiomas que manejemos, a la lengua española. Mejorar nuestra expresión oral y escrita es una forma de superar la calidad de nuestras relaciones sociales, tengan o no propósitos comerciales.
Si llegaste al final de este comentario, lo menos que puedo decir es ¡gracias por tu paciencia!
GAVIDA / 2007 |