   
La enfermedad es cuatro veces más frecuente que el VIH-sida y puede pasar inadvertida hasta por 20 años
La hepatitis C crónica es una enfermedad silenciosa que puede pasar inadvertida hasta por 20 años. De presentar algún síntoma pudiera confundirse con los de la gripe, además de pérdida de apetito, náusea, vómito, fiebre, debilidad y dolor abdominal leve.
En muchas ocasiones, su diagnóstico se logra a raíz de pruebas médicas rutinarias previas a las donaciones de sangre o a las cirugías, señaló el gastroenterólogo Francisco Sánchez, secretario de la Asociación Mexicana de Hepatología A.C.
El doctor Sánchez asegura que es una enfermedad que puede curarse si se detecta a tiempo, de no ser así puede derivar en cirrosis, cáncer o en la necesidad de un trasplante de hígado.
La Hepatitis C provoca inflamación en el hígado debido, principalmente, a la acción del virus de la Hepatitis C, que se adquiere por el contacto directo con sangre infectada, por compartir agujas para el consumo de drogas intravenosas, recibir hemodiálisis, hacerse perforaciones y tatuajes, haberse sometido a una transfusión de sangre o cirugía antes de 1993 y compartir artículos personales como rastrillos y cepillos.
El doctor David Kershenobich, Presidente Médico de la Fundación Mexicana para la Salud Hepática (FundHepa), comentó que en México entre 1 y 1.5 millones de personas están infectadas con el virus de la Hepatitis C, pero la cifra puede ir en aumento toda vez que 80% de los portadores lo desconocen, lo que favorece que el proceso de infección siga en aumento, provocando que en fechas recientes la Hepatitis C sea una enfermedad cuatro veces más prevalente que el VIH/SIDA.
Los adelantos científicos han ayudado a que ahora un buen porcentaje de casos de Hepatitis C pueda curarse en un periodo de 6 meses a un año. El tratamiento es una combinación de rivabirina con Peginterferon alfa 2-b, ambos medicamentos pueden ser prescritos únicamente por un médico especialista.
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