Iluminación: algunas técnicas y consejos para resplandecer tu hogar
Podemos reconocer varios tipos de iluminación que varían según sus funcionalidades. Algunas están centradas en cuestiones utilitarias, otras en estéticas y algunas ciertamente particulares, en una combinación de ambas. A continuación haremos un recorrido sobre algunas de las posibles variantes creativas.
· Iluminación universal
Este concepto hace referencia a modos de iluminar que puedan ser adecuados para todos los habitantes de la casa, de manera tal que evitamos grandes contrastes que puedan generar molestias. Necesitamos evitar luces directas o reflejadas sobre superficies brillantes; generar un balance entre una habitación y otra para que no tengan aspectos demasiado iluminados o sombríos; comprar dispositivos que nos permitan regular la intensidad para que no tengamos que cambiar las luces constantemente; y por último, crear un ambiente seguro, sobre todo en las zonas de tránsito como escaleras, pasamanos y vestíbulos.
· Iluminación ambiental
Son las fuentes de luz que se encuentran ocultas y que brindan resplandores dentro de una habitación, generando muy poca sombra. Algunos ejemplos son los apliques de pared con pantalla y las lámparas japonesas de papel. Funcionan de manera sobresaliente con un difusor, así podemos graduar lentamente la concentración de luz. Otra opción para iluminar tenuemente un ambiente, pueden ser las lámparas de lava, disponibles en diferentes colores y diseños.
· Iluminación realzante
Pueden ser luces direccionales que destacan un objeto o característica arquitectónica de la habitación. Podemos realzar la belleza o particularidades de obras de arte como cuadros o esculturas, por ejemplo. Lo único que necesitamos es recubrir las fuentes con algún material que resista el calor y redireccione la luz. Las lámparas halógenas, de mesa con pantallas opacas o spots con rieles pueden lograr muy bien este efecto.
· Iluminación instrumental
Se refiere a los tipos de luces y distribución que necesitamos cuando hacemos tareas cotidianas como cocinar, planchar o leer, entre otras. No tienen que tener demasiado brillo así protegemos nuestros ojos del cansancio y nos otorgan claridad de visión, sin encandilarnos. Tanto la iluminación instrumental como la ambiental van de la mano, ya que en ambos casos las fuentes deben estar resguardadas para crear un espectro y no un haz de luz dirigido. Usando varios spots de intensidad regulable podemos generar este efecto, con lámparas de pie o de escritorio también.
· Iluminación de exteriores
Iluminar nuestros patios o jardines nos permite realzar su belleza y además disfrutar de ellos durante la noche. Podemos colocar faroles y luces en los árboles, arbustos o ligustrinas, en los senderos, al pie de nuestra pileta y en elementos decorativos como fuentes o estatuas. Pueden venir en muchos colores y con todas las formas posibles, desde pequeños spots, encadenadas, colgantes, faroles de pared o pie, hasta antorchas. Las opciones realmente son variadas, lo fundamental es que midamos los espacios y hagamos un croquis de la disposición de todos los elementos que queramos iluminar, ya sea por cuestiones estéticas o de tránsito. Siempre tenemos la opción de asesorarnos con profesionales en la materia, aunque si tenemos claro lo que queremos, también podemos hacerlo nosotros mismos.
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