1. El mejor teléfono es el que se adapta a tus necesidades y te ofrece lo que realmente le pides y necesitas.
De hecho, los principales peros (entre otros) de este equipo vienen cuando lo vamos a usar como teléfono: mensajes multimedia, autonomía de la batería, cámara de videoconferencia, problemas de cobertura donde otros teléfonos van sobrados, y algún otro error que sería impensable en un teléfono móvil actual. Sin embargo, donde los teléfonos fallan, el iPhone destaca: reproducción multimedia, gestor de correo (ahora mejor que antes) y sobre todo, navegación por Internet. También la interfaz se apunta un éxito pero como sistema operativo de un miniordenador, no de un teléfono móvil, que no requiere de tanta pantalla que se mueve con el dedo.
Por último tenemos las aplicaciones que se están desarrollando para el iPhone. Muchas de ellas son clientes para el teléfono de aplicaciones web, de programas que hacen uso de la red de forma intensa. De nuevo vemos que no hay teléfono por ningún lado, sino un equipo casi perfecto para navegar y demás actividades online.
¿Y, tú quieres el iPhone para navegar y mantenerte en contacto online, ó por voz? (Xataka)