La idea lleva tiempo rondando por nuestra cabeza y, por fin, nos hemos decidido por tener un gatito en casa. Seguro que hemos tomado la decisión acertada. A partir de ahora, vamos a compartir buenos momentos y experiencias con un amigo fiel y cariñoso. Ahora bien, es importante tener en cuenta que un gatito es algo más que una enternecedora bolita de pelo. El nuevo compañero requiere que se le dedique atención y sencillos cuidados. Además, antes de llevarlo a su nuevo hogar, es necesario realizar unos mínimos preparativos que van a garantizar la salud de nuestro nuevo amigo. Pero no hay que preocuparse, su cría y cuidados apenas entrañan dificultades, simplemente conviene que conozcamos mejor sus necesidades alimenticias y sanitarias, pautas de comportamiento, detalles y aspectos característicos de su biología para que la convivencia en el hogar sea plenamente satisfactoria. Hay que tomar el tiempo necesario para informarse y recibir en casa al nuevo miembro de la familia en las mejores condiciones posibles. Todos lo agradeceremos.
ESCOGER A UN VETERINARIO
La elección del veterinario es una de las primeras y más importantes tareas. No debemos demorarnos en ello. En cuanto tengamos o hayamos elegido el gatito que va formar parte de nuestro hogar, además de mimos y arrullos debemos recordar llevarlo inmediatamente al veterinario. Si no sabemos adónde acudir, podemos preguntar en la tienda donde hayamos adquirido el gatito o, simplemente, a otras personas que tengan gatos. También podemos acudir a asociaciones protectoras de animales y a servicios de información públicos. Una vez que nos hayamos inclinado por un veterinario, preferentemente cercano a nuestro domicilio, es importante visitar la clínica y asegurarnos que reúne las condiciones de higiene y atención adecuadas. Es necesario tener en cuenta que el veterinario se va a convertir en una de las personas más importantes para el desarrollo y crecimiento en perfectas condiciones de nuestro gatito, por lo tanto es importante mantener una relación fluida con él. Aclaremos con él todas nuestras dudas y preguntémosle todas las cuestiones que nos parezcan importantes, la mayoría de los profesionales siempre van a estar dispuestos a responder. Convirtamos la visita al veterinario en una actividad que compartir con nuestro gatito, que nos una más a él. No veamos este acto como una mera obligación. El gatito lo necesita y nosotros también podemos disfrutar de este tiempo que le dedicamos. Es muy importante, además, que sepamos donde se encuentra la clínica veterinaria de urgencias más próxima a nuestro domicilio, ante cualquier imprevisto que se pueda presentar. Preguntemos al veterinario habitual y tengamos a mano siempre su dirección y teléfono.
PROTEGIENDO EL HOGAR DE NUESTRO GATITO
Para un gatito curioso y aventurero por naturaleza la casa se puede convertir en un atractivo lugar para explorar que, por otra parte, no está exento de peligros. Por ello, es necesario tomar unas mínimas precauciones que eviten males mayores.
En la cocina. Los accidentes pueden producirse por ollas que puedan derramarse, por puertas abiertas de ciertos electrodomésticos como la lavadora, la secadora o el horno, que pueden atraer al gatito por su calor; por armarios con productos de limpieza como lejía, desinfectantes, detergentes o insecticidas. Hay que tener especial cuidado si le caen en el pelo, ya que el gatito puede luego lamerse y son muy tóxicos. Los líquidos anticongelantes les pueden resultar muy atractivos, ya que estos productos contienen glicol de etileno, una sustancia de sabor dulce y muy agradable al paladar de muchos gatitos, pero desgraciadamente también muy venenoso. También debemos tener cuidado de que no acceda al cubo de la basura ya que, además de encontrar restos de los productos señalados, pueden ingerir huesos pequeños que se atoren en su garganta. Además, se pueden encontrar con restos de plásticos, en especial con los que unen las latas de bebidas en los que pueden quedar atrapados.
En el salón. Hay que poner especial atención a los cables eléctricos ya que a algunos gatitos les puede gustar masticarlos con el consiguiente peligro que implica. Es importante mantenerlos atados y cortos con el fin de evitar cualquier riesgo. Evitemos tener objetos débilmente apoyados o estantes repletos de preciosos adornos. Evitemos además las chimeneas desprovistas de resguardos y pongamos especial atención en las estufas encendidas.
En el cuarto de baño. Es necesario vigilar que la tapa del water permanezca siempre b ajada, ya que los gatitos podrían intentar beber el agua del mismo y quedarse atrapados si la tapa se baja. Los medicamentos deben estar en un lugar seguro, incluso los que se consideran en teoría más inofensivos como la aspirina, ya que son peligrosos para el gatito.
En los dormitorios. Los cajones, baúles y armarios deben mantenerse cerrados ya que les gustan los lugares tranquilos y oscuros y podrían quedarse atrapados en ellos.
En el jardín o, simplemente, si hay plantas en casa. Hay una gran variedad que pueden resultarles venenosas si las mastican. Consultemos con nuestro veterinario y evitemos tenerlas.
En el garaje. Antes de encender el motor es conveniente tocar la bocina y comprobar que el gatito no se encuentra encima del capó. Para ellos se trata de un lugar muy atractivo por el calor que desprende.
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