Tachar de falsa la firma estampada en uno o varios documentos aunque no lo sea, al contestar una demanda para tratar de evadir el pago, a sabiendas o por ignorancia, lo puede colocar en una situación muy delicada.
Además del gasto de abogados tendrá que cubrir el de los peritos, si no acredita la falsedad (que seguramente es lo que suceda), será condenado y tarde o temprano tendrá que pagar.
Hasta este momento su preocupación era el juicio civil, pero al haber negado la autenticidad de la firma corre el riesgo de ser denunciado penalmente y si esto ocurre tendrá una nueva preocupación.
Si el delito alcanza fianza, no llevará el proceso dentro del Reclusorio, pero en lo que se determina esto, posiblemente nadie lo salve de dormir una o dos noches en el centro de Reclusión.
Habrá que pagar más honorarios y tendrá que ir a firmar cada ocho días al juzgado penal. Si es condenado pasará a formar parte de los primo delincuentes o personas que delinquen por primera vez.
¿Vale la pena arriesgar su tranquilidad, todo por negar una o varias firmas que sí estampó? Y aunque sea por una noche ¿Desearle lindos sueños a su compañero de celda?.
|