Al igual que cuando arrancamos el coche de alto rendimiento una fría mañana de invierno, nuestro cuerpo también necesita empezar con un período de "calentamiento" lento antes de aumentar su velocidad a la que empleará durante la sesión de entrenamiento propiamente dicha.
Este período importantísimo permite que la sangre se dirija de los órganos abdominales al músculo que se está ejercitando, para que obtenga el oxígeno y la energía que necesita. La sangre también se dirige hacia la piel para que pueda liberarse el calor extra creado, dando lugar a que el cuerpo transpire.
Al finalizar la sesión de entrenamiento, el período de enfriamiento permite al cuerpo eliminar el residuo metabólico resultante del ejercicio, como el ácido láctico. También garantiza el retorno gradual del ritmo cardíaco y de la distribución sanguíneo a un valor normal.
Ejemplos de calentamiento
Para principiantes:
Carrera - 10 minutos que comienzan con una marcha rápida y finalizan con un trote lento y cómodo
Bicicleta - 10 minutos de spinning (pedaleo con una cadencia elevada de 90-100 revs. por minuto) fácil a una marcha baja
Natación - 10 minutos de natación fácil con distintas brazadas, dedicando tiempo también a practicar series y técnicas de brazadas
Para atletas de competición:
Carrera - 5-10 minutos de calentamiento para carreras de hasta el 80% de HRmax. 15-20 minutos para los intervalos intensos o las series contrarreloj, terminando el calentamiento con una buena sesión de estiramiento.
Bicicleta -10-15 minutos de calentamiento para cualquier recorrido de hasta el 80% de HRmax. 30 minutos de calentamiento para los intervalos intensos o las series contrarreloj, terminando el calentamiento con una buena sesión de estiramiento.
Natación - 800m utilizando distintas brazadas, series de brazadas |