Los lubricantes al igual que todos los productos de la industria moderna están basados en estándares objetivos de desempeño y calidad.
Estos estándares son elaborados por organizaciones internacionales como American Petroleum Instituto (API), Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA) y también por asociaciones de fabricantes de automóviles de Asia.
De esta forma se asegura a todos, tanto fabricantes como usuarios de vehículos, criterios de calidad confiables, seguros y normalizados.
A nivel local el fabricante debe satisfacer un estándar de producción aprobado e incluir procesos de control de calidad certificados que aseguren al comprador el más alto grado de confianza en la calidad y regularidad de su producto.
También es muy importante contar con el respaldo de una marca líder, con el suficiente volumen de producción y la calidad aceptada internacionalmente como para poder posicionarse y mantenerse en el primer lugar en ventas en el mercado local y tener la capacidad potencial y real de exportar a otros mercados.
Un aspecto decisivo al momento de comprar un lubricante, es la seguridad, que se manifiesta en un envase moderno, funcional, con doble cierre de seguridad, y también se debe considerar la disponibilidad y continuidad como la proporcionada por una red de distribución nacional, con una amplia gama de productos, envases y el respaldo de un servicio de post-venta personalizado.
Otra de las razones para elegir un buen lubricante y no por ello la menos importante, es el cuidado del medio ambiente.
Es imprescindible que la empresa que vende el producto evite la polución y la degradación del medio ambiente con un servicio de recolección de envases y aceite usado, cumpliendo con un rol protagonice en la defensa de nuestra salud y la de nuestros descendientes. |